Santiago, una ciudad cada vez más visitada

Santiago siempre ha sido una ciudad repleta de vida y de gente. Como buena ciudad universitaria, durante todo el año está llena de jóvenes que viven la experiencia de irse a estudiar fuera de casa con toda la ilusión. Por primera vez hacen una vida independiente de sus padres y esto supone para ellos un motivo de ilusión. En una edad en la que salir es importante, es fácil ver grupos de jóvenes en todas partes cualquier día de la semana.

Y cuando los estudiantes se marchan, en verano, era tradicionalmente el turno de los turistas que acudían a visitar la ciudad, la catedral y todos sus lugares de interés. También de la gente que llegaba haciendo el famoso Camino y que comenzaban a llegar en los inicios de la primavera hasta entrado el otoño. 

Pero las cosas han cambiado en los últimos años y el turismo ha aumentado de forma exponencial. No solo el Camino es realizado por cientos y cientos de personas en cualquier momento del año, también muchas personas acuden a disfrutar de la ciudad buscando hoteles y pisos turísticos.

Esto ha supuesto toda una transformación en la vida de Santiago y de sus gentes, que sienten que cada vez resulta más complicado hacer cosas que eran muy normales en sus vidas, como comer en restaurantes típicos sin tener que hacer reserva desde tiempo antes o aparcar de manera más o menos cómoda, dentro de lo que es una ciudad.

A esto se suman los hábitos en la gente. Si hace una década muy pocos estudiantes acudían a clase en su coche, hoy es bastante habitual y solo hay que ver cómo se ponen los aparcamientos del campus, pese a tener zona azul y ser limitados en tiempo.

Hoy es casi imposible aparcar en Santiago si no es en un parking Santiago y por eso muchas de las personas que viven en las zonas más turísticas sienten que tienen que alquilar plazas de garaje cuando nunca tuvieron que hacerlo. Y, para los que acuden como visitantes, la cosa es todavía más complicada.

Por eso, si vas a visitar Santiago, no olvides tener todas tus reservas bien cerradas, incluida una plaza de parking en un establecimiento Low Cost, algo fundamental si tienes la intención de quedarte durante algunos días. Te ahorrarás mucho dinero a la hora de pagar la estancia y también te vas a ahorrar mucho tiempo de dar vueltas para poder dejar tu coche.