Medidas para reducir el tráfico de agitación en Oporto

Oporto comparte con otras ciudades europeas de importancia uno de los males más extendidos: el tráfico de agitación. Este fenómeno se origina cuando un gran número de vehículos da rodeos en busca de una plaza de aparcamiento. Se estima que entre el diez y el treinta por ciento del tráfico total es de agitación, que la Câmara Municipal do Porto ha intentado minimizar con distintas iniciativas, como el fomento de apps diseñadas para investigar y reservar Parking Low Cost Porto de forma telemática.

El uso de estas aplicaciones (Parclick, Telpark, EasyPark, etcétera) es compatible con el aparcamiento en zona azul de Oporto, pensado para promover la rotación de vehículos y evitar el tráfico de agitación. Estas plazas se localizan en las avenidas y calles residenciales, de modo que también facilitan el acceso a las zonas estratégicas de la ciudad lusa.

El trazado urbano de la ciudad lusa constituye, en sí, una herramienta eficaz para combatir el tráfico generado por la búsqueda de estacionamiento. Sus calles estrechas y empedradas (véase el barrio de La Ribeira) permiten a duras penas el paso de un vehículo y de los peatones. Esta angostura, herencia de su pasado medieval, actúa como elemento disuasorio, al incentivar el uso de transportes alternativos.

A propósito, en el corazón de Oporto y sus distintas freguesias es posible encontrar otras soluciones de transporte, como el coche compartido o el alquiler de bicicletas eléctricas.

Las autoridades portuenses han seguido el ejemplo de las capitales europeas al invertir en aparcamientos park and ride. Se trata de plazas ubicadas en la periferia, cerca del transporte público, para ofrecer una opción segura y económica de estacionamiento y descongestionar las áreas más céntricas. De esta clase son los parkings del Estádio do Dragão, el metro de Campanhã o el Parque de la Alameda de Eça de Queirós, por citar los más notables.